En el «No todo vale» de hoy reflexiono sobre el impacto de la inteligencia artificial (IA) en nuestra vida social y empresarial. Mi conclusión es sencilla. Como sucedió con otros avances de las tecnologías de la información y la comunicación: la IA tiene un gran potencial pero es clave usarla con criterio. De lo contrario, conduce al empobrecimiento cognitivo e intelectual.
