¿Prohibir es progresista? Mi columna de hoy en La Vanguardia analiza la propuesta de prohibir la compra de viviendas como inversión.
Es difícil imaginar una medida tan contraproducente como esta. Agravará el problema que pretende solucionar.
Una vez más, una política pretendidamente «progresista» nos haría retroceder social y económicamente.
